| Ra's profileEl CartógrafoPhotosBlogLists | Help |
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April 28 Soñando- Qué? - Lo que oyes. Hoy he soñado con ella. - Otra vez? Pero vamos a ver: Desde cuándo no te ves reflejado en el cristal de las aguas de la bahía? Acaso has olvidado que eres un delfín?. - Y qué tendrá eso que ver para poder soñar?... Vamos digo yo. - Nada, para poder soñar nada; faltaría más que vosotros no pudiérais soñar. El problema es que cometas la torpeza de creerte en la posibilidad de tratar de hacer realidad lo que sueñas -algo muy propio de los humanos, dicho sea de paso- al fin y al cabo eres un delfín y ella no lo es; tú estás en el mar y ella en tierra firme, con lo que, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible. - Imposible? Jejeje. El sol que inunda ese tejado tuyo junto a esas estridentes notas que le arrancas a ese destartalado y sufrido violín te están sorbiendo el cerebro, querido amigo. ¡Imposible, dice!. Los delfines no conocemos esa palabra.
El violinista que no es tonto, pelín trasnochado si, pero no tonto, se detiene comedido y escruta con ojos interesados el semblante risueño y confiado del delfín. Al instante, admite la derrota de sus peregrinos argumentos y sonriente, vencido pero amistosamente sonriente, dice;
- Joder! A qué al final va a ser verdad eso de que los delfines no sois de este mundo?.
April 24 Marchando-meSentado en mi tejado, medio adormecido por el sol del mediodía, miro atontado la calle en la que en un lejano estío dejaste un pedacito de vida flotando.
Eras tan suave y delicada como el agua del río que ya no bebo. Tan fresca, tan hermosa como la flor del naranjo, como un naranjo entero en flor.
Y así, desde mi tejado, reconozco haber aprendido a sufrir para llegar primero a amarte y después también, para verte marchar en la misma dirección en la que desde entonces busco el aroma de un naranjo en flor y palpo el aire, pretendiendo tocar la textura de una vana promesa de amor que se perdió envuelta en la túnica del viento.
Naranjo en Flor.
(Tango Revisitado)
promesas argentinas. April 20 Llegando
El delfín andaba un poco perdido y agotado. Demasiadas horas, días, a la deriva en busca de algo indefinible, lo habían dejado exhausto. Desfallecía? A media tarde de aquel día, flotando a duras penas y ya sin aletear, creyó escuchar un singular y sincopado sonido. Aquello posiblemente fuera música, horrible sin duda, pero música. Música que llegaba de alguna de las pocas casas que quedaban a su izquierda según veía él la bahía. Alzó el morro, agudizo su ya de por si fino oído y sonrió. Lentamente, agotado pero movido por una extraña sensación esperanzada, fue acercándose hacia el embarcadero de una de las casas de madera. Era ésta una construcción singular; a medio acabar y ya pintada de exóticos y divertidos colores. Aunque su peculiaridad más grande no era esa, sino la de que, a pesar de que su estructura parecía todavía endeble y a todas luces incompleta, su techumbre sin embargo, lucía de una solidez y de un finalizado, propios de una maqueta a concurso. Nut adivino una silueta sobre aquel precioso tejado. Se trataba de un hombre que asía torpemente un pequeño violín y mostraba una sonrisa INACABALE.
April 18 Estando |
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